Haz que tus suculentas y cactus crezcan más rápido con estos consejos

Tener a muchas suculentas y cactus en casa se ha vuelto popular, ya que existen variedades muy lindas y por lo general, sus cuidados son sencillos. Sin embargo, su crecimiento puede ser lento, así que aquí te daremos algunas recomendaciones para que puedan crecer un poco más rápido. Asegurar las mejores condiciones en cuanto a la exposición a la luz solar, la frecuencia del riego, los abonos y temperatura permitirá que la planta prospere, que se mantenga sana y hermosa.

Consejos para que tus cactus y suculentas crezcan

1- Déjalas en un lugar con suficiente luz

  • La mayoría de los cactus y las suculentas necesitan de mucha iluminación, por lo que para favorecer su crecimiento es importante que reciba suficiente luz solar. Aunque si hace demasiado calor, lo mejor es no dejarlas en exposición directa por un tiempo prolongado.
  • Si las plantas están en el interior de tu casa y deseas pasarlas al exterior, debes exponerlas gradualmente al sol, de esta manera evitarás quemaduras graves.
  • En general, evita cultivar suculentas en habitaciones sin ventanas o con poca iluminación, a menos que sean de las plantas que toleran estas condiciones, de lo contrario, crecerán poco.

2- No trasplantar durante la floración

  • Trasplantar de vez en cuando es muy beneficioso, ya que podrás cambiar el sustrato y las raíces tendrás más espacio, así que será una nueva oportunidad para que crezcan mejor.
  • La frecuencia dependerá de que tanto han crecido en su maceta actual. Cuando lo hagas debes tener cuidado con las raíces, también usa tierra seca y espera 7-10 días para regar.
  • Después de trasplantar, aléjalas del sol fuerte hasta que sea el momento de volver a regar.
  • Para no obstaculizar su crecimiento lo mejor es evitar trasplantar o separar las crías durante la floración. El momento para hacerlo es justo antes de iniciar la temporada de crecimiento.

3- Cuida del agua de riego

  • El agua de lluvia es excelente para regar gracias a su pureza, así que aprovéchala una vez cambie el clima. Otras opciones son el agua destilada, embotellada y de ósmosis inversa.
  • Si la única opción que tienes es el agua de grifo, déjala reposar en un recipiente abierto 1-2 horas antes de usar. En este caso deberás trasplantar con más frecuencia para no afectar su crecimiento, mientras que si usas agua blanda será aproximadamente cada 2-3 años.

4- Los abonos

  • Usar abonos ayudará con la floración y a que las plantas crezcan con rapidez. Los que son de liberación lenta le darán un suministro constante de nutrientes por un tiempo prolongado.
  • Si buscas lo natural, puedes añadir en el fondo harina de huesos o cáscaras de huevo.
  • Otra opción es el fertilizante líquido, el cual se disuelve en agua y se usa al regar la planta.
  • Busca un fertilizante que contenga menos nitrógeno y más potasio.
  • Es importante que la suculenta no rebase la maceta para que no sea difícil aplicar los abonos, siempre debe tener suficiente espacio para agregar el alimento y que pueda crecer.

5- La temperatura

  • A los cactus y las suculentas no les gusta la humedad alta y el aire estancado, así que no prosperan bajo estas condiciones. Evita dejarlos cerca del aire acondicionado y radiadores.
  • Evita dejar a los cactus en terrarios cerrados, ya que no sobreviven a la humedad elevada.
  • Asegúrate de ubicar a las plantas en un espacio luminoso, como el alféizar de una ventana, un balcón o directamente en el exterior.

6- Dejar en reposo en invierno

  • Si tienes cactus en el interior de tu casa y ha llegado el invierno, deja que entre en reposo, es decir, que la planta esté en un sueño profundo para recuperar la energía para su próximo crecimiento. En este tiempo debes regar con menos frecuencia y no utilizar abonos.
  • Si se fertiliza o riega en exceso puedes provocar que las raíces se pudran, si el invierno es demasiado frío también podrías congelar la tierra y posteriormente quemar las raíces.
  • Una vez que las temperaturas empiecen a bajar, debes reducir de forma gradual el riego, pero sin dejar de regar completamente. Aunque algunas personas no recomiendan regar en invierno, si necesitarían un poco de agua para mantenerse en buen estado.
  • Será suficiente con regar ligeramente 1 vez al mes o 1 vez cada 5- 6 semanas durante el periodo de inactividad. Antes de hacerlo debes cerciorarte de cómo se encuentra el suelo.
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